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Kinesiología

¿Qué es la Kinesiología? 


La Kinesiología es una terapia holística de sanación, que trabaja con las respuestas del propio cuerpo para averiguar qué le pasa, por qué le pasa y cómo se arregla el problema, buscando la causa originaria del mismo y la técnica que mejor sirva a su recuperación.

Se basa en el estudio de la anatomía, la fisiología, y la psicología humanas, y es la ciencia del equilibrio de la energía. Combina un test muscular con los principios de la Medicina Tradicional China y el Análisis Transaccional para evaluar las funciones y la energía del cuerpo.

 El terapeuta mira los diferentes flujos de energía en el cuerpo y encuentra la ruta que mejor sirve a la reequilibración del organismo, a todos los niveles.

¿Para qué usamos la Kinesiología?

La Kinesiología puede utilizarse para resolver una amplia gama de temas, de diferente naturaleza:



La Kinesiología trata el cuerpo como una unidad completa, todo afecta a todo. Esta es también la razón por la cual hay un componente emocional en cada sesión, ya que las emociones pueden mantenerse en el cuerpo mientras no seamos conscientes de ellas. El test facilita el autoconocimiento y aporta además nuevas herramientas para desenvolverse mejor en el mundo.

¿Cómo se realizan los tratamientos?


La Kinesiología trabaja los problemas por capas, en las sesiones se van identificando las áreas prioritarias de trabajo para el cuerpo y la mente en cada momento. Se trabaja sentado o tumbado en una camilla completamente vestido y el terapeuta controla el tono muscular de determinadas partes del cuerpo mediante un sencillo test de presión. Al paciente se le pide que sujete la presión y él mismo puede comprobar cuándo el músculo mantiene la fuerza o la pierde, en función de las preguntas y toques que el terapeuta efectúa.
El proceso dura entorno a una hora y media, durante la cual se exploran las áreas de estrés en el organismo y se realizan equilibraciones mediante técnicas y tratamientos naturales sin efectos secundarios. Normalmente el paciente acaba la sesión con algún tratamiento que deberá seguir en casa antes de la siguiente sesión que se espaciará alrededor de 21 días, dando lugar a que los cambios energéticos producidos en la sesión se asienten en el organismo.